En 1909, recién casada y en medio de problemas por la falta de pago de su proyecto del Monumento a la Bandera y en conflicto con sus proveedores de mármoles, Lola Mora asistió en Roma a un homenaje a un escultor tucumano, Pompilio Villarrubia Norry, autor de “Parábola”. Se trata de la estatua del pensador que en 1911 sería colocada en la plaza Independencia (cerca de la Libertad de Lola Mora) y después, en 1928, sería llevada a la plazoleta frente al Cementerio del Oeste.

En 1909 el escultor, que, al igual que Lola Mora una década antes, había recibido una beca del Gobierno para ir a estudiar a Italia, había terminado la estatua que lo haría famoso y que fue presentada en la Exposición de Roma en 1910.

Recuerdos fotográficos: el triste fin del Monumento a la Bandera

En la biografía de Lola Mora de Carlos Páez de la Torre (h) y Celia Terán se publica la foto de la visita de la escultora a la casa de Pompilio para el agasajo que le hacían sus amigos con motivo de haber culminado la obra “Parábola”. Hay 14 personas, entre ellas cinco mujeres, sentadas en el atelier. Lola Mora aparece al centro, con traje a rayas. A su izquierda se encuentra la escritora Grazia Deledda, autora de Elias Portolu, Cenizas y La hiedra, quien recibiría el premio Nobel de Literatura en 1926; Alberto Blancas, ministro argentino ante la Santa Sede, y el escultor Leguizamón Pondal. Detrás, al centro, cerca de la estatua, se distingue a Villarrubia Norry.